Mira, Cisco. Te voy a hablar en crudo. La verdad, como buenos amigos que somos.
Después de los últimos acontecimientos mucho me temo que los segurócratas internacionales van a campar a sus anchas. Yo no quiero que nos señalen en nuestros apacibles paseos como sospechosos de algo, así que, viejo compañero, he decidido con harto dolor de mi corazón controlarte aún más si cabe.

Lo primero, aunque tenga que apoquinar el doble en la sección de mascotas del Corte Inglés, vamos a probar con la DIRECCIÓN ASISTIDA, a ver si así nos dejan en paz los artífices de la paz.

Y este segundo caso, extremo donde los haya, es para demostrarles que, como los de Bildu, (¡que la Diosa Independencia sea con ellos!), estoy dispuesto a hacer sacrificios por un mundo más seguro.
Estas pistolitas empiezan a ser demandadas por los policías municipales, y creo que ya las gastan los Mozos de Escuadra. En fin, Cisco. Disimula lo que puedas, porque no me pongas en el brete de tener que freirte las asaduras.
Dame un besito, majo.

3 comentarios:
Jaajjjajja qué bueno, Antonio.
Pero mejor dispara pa otro lao que hay muchos sitios donde hacer diana .
Besos.
Pobre Cisco, no lo hagas pagar los platos rotos.
Un abrazo
Antonio te puedes creer que Blogger me ha borrado un monton de comentarios ??
Aparte del ultimo post , pero bueno, han tenido avería.
Sólo quería darte las gracias por ese comentario tuyo , también perdido, en el que me comparabas con Beckett y no sé cuántos genios más.
Sé que fuiste un poco exagerado pero acarició mi ego con una ilusión tremenda .
Un besazo.
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