sábado, 20 de septiembre de 2008

Problemática

                             Imagen del diario "Público": Pulga de gato.


Pues si señor, Cisco; nos dejas en blanco dos semanas, y ahora vienes con el cuento de que no vuelva a pulverizarte agua encima y de que mantenga alejada de tí a Carbonilla, tu querida amiga de juegos. Y te entiendo, no creas. Son dos factores que unidos pueden hacer que te saques la piel a tiras a base de rascaduras a cuatro patas, claro. 
Lo de que la gatita porte alguna pulga que otra, adquirida en sus contactos con otros gatos del vecindario, o a través de la madre, que es gran exploradora de azoteas ajenas y confraternizadora de cuantos machos por ellas pululan, es algo a lo que la única solución que le encuentro sería establecer una separación drástica entre ellos y tú, pero... ¿cómo?. Para un gato ágil y audaz no hay fronteras, y siempre encontrará los medios de penetrar en tu territorio. Tenemos que añadir al problema la nueva generación de felinos que hemos logrado sin proponérnoslo, tan mansurrones, tan sociables y dados al juego. Te buscan de día y de noche, ya lo he notado. (En otro tiempo los gatos de la casa eran más independientes y poseían más autoestima, o más respeto por los canes, como quieras verlo).
Y queda lo del agua pulverizada. No es buena tanta, porque disuelve la capa de productos insecticidas que te mantiene protegido contra los molestos parásitos, por lo cual deberemos prescindir de la gloriosa botella que tantas satisfacciones te ha proporcionado este caluroso verano. Estoy de acuerdo contigo, chico listo.
Desde ahora iniciaremos una estrategia que te mantenga libre de picaduras, aun a costa de sacrificar una amistad tan hermosa y una sensación tan agradable, no te preocupes. Antes que nada está tu salud.
Y dicho lo dicho, consultaremos también al veterinario, por si tiene alguna fórmula mágica que ofrecernos.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La Gata Roma

Entiendo que te guste el premio de la Gata Roma, pero es que ni comes ni bebes desde que te lo dio, Cisco: vas a enfermar... o... se me ocurre ahora... ¿no será que estás pensando en quien hay detrás de él?
Lo digo, no resoples, porque te gustan los michinos con apasionamiento. Seguro que cuando, en pleno sueño, empiezas como a gemir, como a ladrar apagadamente, dando brincos con todo el cuerpo de tal forma que casi te caes del cojín despertándome con el susto, estás entonces en pleno delirio gozoso contemplando esa redondeada mariposa rosa hermosa que abre sus alas de tisú para tí, embriagándote con el perfume aterciopelado de la miel de las flores que ha libado por el campo.
Y como ya sabes leer, fíjate bien: la E con la ese, Es; la te con la e, te: Este. La Be con la ele y con la o y con la g, Blog. Venga, que no es difícil: Blog. Ya tenemos Este Blog...
... sigue tú sólo, chato, que yo voy a teclear un rato en gitano puro. ¡Qué alegría! ¡Qué maravilla de perro!