jueves, 9 de octubre de 2008

Un sueño



Desde tu cojín me preguntas con la mirada: ¿todo esto es un sueño?

Y pienso repuestas. Hoy te han vacunado contra el moquillo, el distemper canino, para evitar que un minúsculo ser penetre en tus células y se apropie de sus maquinarias internas con el fin de replicarse una y otra vez, hasta hacer de tí un fantasma dolorido, ciego, paralítico incapaz de coordinar sus movimientos más simples. Así que según ello eres un conglomerado de células linfáticas, nerviosas, etc., y cuando vuelvo, desmenuzándote analíticamente, a lo de "maquinaria interna" sonrío para mis adentros. La ciencia es un sueño de los hombres. Soñamos con ella como con esta tarde de sol, poesía melancólica y nubes. Despierto y me encuentro en tu realidad, en lo que eres, en todo tu ser sapiente, digno, claro, angelical, noble, agudo, honorable, aseado, benigno, clarividente, comedido, bendito, pulcro, perfecto, despejado, ejemplar, suave, abierto, intuitivo, generoso, terso, franco, inmejorable, profundo, amable, inmaculado, bonito, sobrio, cauto, discreto, constante, despierto, reconocido, dulce, maravilloso, agraciado, majo, imponente, excelente, majestuoso, exquisito, cariñoso, concienzudo, virginal, fidedigno, afable, hábil, tierno, placentero, entusiasta, ponderado, servicial, magnífico, delicado, brillante, compasivo, armonioso, sincero, rozagante, sabio, sencillo, alegre, animado, sensible, hermoso, efusivo, resplandeciente, templado, bienintencionado, despabilado, amistoso, maduro, estupendo, elegante, sereno, verdadero, simpático, guapo, reposado, comprensivo, único, garrido, imparcial, regocijante, intachable, caluroso, cumplidor, lindo, garboso, discreto, atractivo, inigualable, precavido, reflexivo, inocente, justo, abnegado, fino, confiable, fascinante, bizarro, afectivo, optimista, perceptivo, sublime, cordial, halagüeño, encantador, prudente, festivo, jovial, grande, indulgente, expléndido, perseverante, nítido, gentil, benévolo, ideal, lógico, agradable, penetrante, prodigioso, seductor, radiante, proporcionado, esbelto, fenomenal, modesto, recto, serio, sentimental, vivaracho, lúcido, capaz, cabal, sagaz, perspicaz, avispado, prudente, razonable, comprensivo, austero, talentoso, ingenioso, listo, juicioso, centrado, gracioso, formal, sensato...

No sé si todo es un sueño, Cisco. Pero tú eres el mejor que he tenido.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Problemática

                             Imagen del diario "Público": Pulga de gato.


Pues si señor, Cisco; nos dejas en blanco dos semanas, y ahora vienes con el cuento de que no vuelva a pulverizarte agua encima y de que mantenga alejada de tí a Carbonilla, tu querida amiga de juegos. Y te entiendo, no creas. Son dos factores que unidos pueden hacer que te saques la piel a tiras a base de rascaduras a cuatro patas, claro. 
Lo de que la gatita porte alguna pulga que otra, adquirida en sus contactos con otros gatos del vecindario, o a través de la madre, que es gran exploradora de azoteas ajenas y confraternizadora de cuantos machos por ellas pululan, es algo a lo que la única solución que le encuentro sería establecer una separación drástica entre ellos y tú, pero... ¿cómo?. Para un gato ágil y audaz no hay fronteras, y siempre encontrará los medios de penetrar en tu territorio. Tenemos que añadir al problema la nueva generación de felinos que hemos logrado sin proponérnoslo, tan mansurrones, tan sociables y dados al juego. Te buscan de día y de noche, ya lo he notado. (En otro tiempo los gatos de la casa eran más independientes y poseían más autoestima, o más respeto por los canes, como quieras verlo).
Y queda lo del agua pulverizada. No es buena tanta, porque disuelve la capa de productos insecticidas que te mantiene protegido contra los molestos parásitos, por lo cual deberemos prescindir de la gloriosa botella que tantas satisfacciones te ha proporcionado este caluroso verano. Estoy de acuerdo contigo, chico listo.
Desde ahora iniciaremos una estrategia que te mantenga libre de picaduras, aun a costa de sacrificar una amistad tan hermosa y una sensación tan agradable, no te preocupes. Antes que nada está tu salud.
Y dicho lo dicho, consultaremos también al veterinario, por si tiene alguna fórmula mágica que ofrecernos.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La Gata Roma

Entiendo que te guste el premio de la Gata Roma, pero es que ni comes ni bebes desde que te lo dio, Cisco: vas a enfermar... o... se me ocurre ahora... ¿no será que estás pensando en quien hay detrás de él?
Lo digo, no resoples, porque te gustan los michinos con apasionamiento. Seguro que cuando, en pleno sueño, empiezas como a gemir, como a ladrar apagadamente, dando brincos con todo el cuerpo de tal forma que casi te caes del cojín despertándome con el susto, estás entonces en pleno delirio gozoso contemplando esa redondeada mariposa rosa hermosa que abre sus alas de tisú para tí, embriagándote con el perfume aterciopelado de la miel de las flores que ha libado por el campo.
Y como ya sabes leer, fíjate bien: la E con la ese, Es; la te con la e, te: Este. La Be con la ele y con la o y con la g, Blog. Venga, que no es difícil: Blog. Ya tenemos Este Blog...
... sigue tú sólo, chato, que yo voy a teclear un rato en gitano puro. ¡Qué alegría! ¡Qué maravilla de perro!

domingo, 31 de agosto de 2008

Lenguaje Universal

Cómo escriben vuestros ladridos diversas gentes en el mundo.

La Filosofía del Lenguaje es un rincón donde podemos ocultarnos los tímidos de lengua estropajosa y los hipersensibles a las palabras, pero también es una ratonera a la hora de valorar cual lengua tiene méritos suficientes para dar cuenta de otra, para referirse a ella y analizarla. El problema que veo es el de los requisitos y propiedades de una lengua para hacer de ella una Metalengua. ¿Hace falta un tribunal internacional para cualificar una lengua como superior y desarrollada? Hay un castellano impersonal, objetivo, que pretende serlo a la hora de describir un dialecto como el andaluz. Pero a este castellano se lo come el pez gordo del inglés hoy por hoy. En el siglo XVIII se lo comía el francés. Dentro del dicho inglés, está el rico y actual norteamericano, o el histórico y añejo inglés de Gran Bretaña, a elegir como más perfecto. La política juega su baza, y en ciertos periodos es inadmisible y aberrante que el castellano pueda dar cuenta del catalán o del vasco. No hablemos de los aspectos sociales y psíquicos, porque podríamos volvernos locos de remate.
Luego está el enfoque puramente filosófico. Hablar del habla, o escribir de la escritura... ¿no aparece como algo contradictorio, como clavar un martillo, como golpear con un clavo?
Otras ramas de la filosofía no se encierran en este callejón sin salida. Cuando se trata del Ser, pongo por caso, queda la Idea como herramienta y en el Punto, en el Instante, hay enormes campos de trabajo. Pero esto de la lengua con la lengua no me acaba de entrar bien.
En este punto de mis profundas reflexiones, huyendo de toda verbalización mental acostumbro a distraerme vagando por el universo onomatopéyico, acaso en busca de los orígenes, y mira, Cisco, lo que me he encontrado.


Dog barking (Ladridos de perro):
In Arabic, haw haw
In Bengali: ঘেউ ঘেউ gheu gheu, ভেউ ভেউ bheu bheu, ভউ ভউ bhou bhou
In Brazilian portuguese: au au
In Bulgarian, bow bow
In Catalan, bup bup
In Czech, haf haf
In Chinese, Cantonese, wōu-wōu (㕵㕵)
In Chinese, Mandarin, wāng wāng (汪汪) (汪汪 also means "tearful")
In Danish, vuf vuf, vov vov, bjæf bjæf
In Dutch, waf waf, woef woef
In English, woof woof, arf arf, bow wow, bark bark, ruff
In Estonian, auh auh
In Filipino, aw aw
In Finnish hau hau
In French, ouaf ouaf
In German, wau wau, waff waff, wuff wuff'
In Greek, gav gav (γαβ γαβ)
In Hebrew, haw haw, hav hav (האו האו, הב הב)
In Hungarian vau vau
In Icelandic, "voff voff"
In Italian, bau bau
In Japanese, wan wan (ワンワン)
In Korean, meong meong (멍멍)
In Lithuanian, au au
In Malayalam, "bau bau"
In Romanian, ham ham
In Russian, gav gav (гав-гав)
In Polish, hau hau
In Portuguese, ão ão
In Sinhalese, buh buh (බුඃ බුඃ)
In Slovene, hov hov
In Spanish, guau guau
In Swedish, vov vov, voff voff
In Telugu, bau bau
In Thai, hong hong (ฮ่ง ฮ่ง)
In Turkish, hav hav
In Tamil, vovw-vovw

(Tomado de Wikipedia).


Aquí están los perros de todo el mundo. Como siempre, Cisco: llevas la razón y tengo que sacarte a pasear, pesado, que me tienes frito.

domingo, 17 de agosto de 2008

Él y yo


—Oye.
—Dime, chato.
—Deja ya de teclear como un idiota, y escucha lo que te voy a contar.
—Habla, habla; puedo escribir y oirte a la vez.
—Ustedes tenéis un mundo hecho a vuestra medida, y os creéis el centro del Universo.
—¿Sí? ¿eso te parece?
—No me parece. Que es, que es. Esta habitación, sin ir más lejos, está hecha con la mezquindad que os caracteriza, para situaros a la misma distancia del techo que del suelo. Todo está a mano, todo es mediocre, todo...
—Hombre, chato, es que así es más cómodo.
—Más cómodo puede que sea, pero las cosas así dispuestas no permiten el crecimiento espiritual.
—¡Ja ja ja ja!
—Sí, sí... ríete, Antoñito. Pero desde aquí abajo el mundo es maravilloso, mucho más rico y amplio, de infinitas complejidades. Fíjate, sin ir más lejos, hace un rato: estabas tirando huesecillos de uvas al cubo de la basura con una cuchara desde un plato de cristal... ¡si lo hubieras visto desde mi perspectiva, de abajo a arriba, con el contrapunto de luz de la bombilla!... Tú mismo pareces algo, que sé yo, indescriptible; balanceándote con tus larguísimas patas, trasteando allá arriba ruidosamente y manejando cacharros todo el día, y al final, una bola de pelo con dos cristales por ojos... ¡ja ja ja!
—Verás, Cisco. Algunas veces también he pensado acerca de tu mundo por ahí abajo. De chiquillo recuerdo que me ponía a cuatro patas y le ladraba a mis hermanitas, enseñándoles los colmillos, para que veas. E incluso les daba algún mordisco, jugando, claro.
—Ya, ya. Pero me consta que no has extraído ninguna conclusión inteligente de tus toscas observaciones. Mira. El agua corriente de la casa, desde aquí abajo es un espectáculo en cada grifo, en cada pileta, en cada lavabo. Imagínate, para que te hagas una idea, que estás bebiendo de un búcaro... Precioso el chorrito, ¿eh?
—Pues... sí, la verdad.
—Ahí lo tienes. Fuentes monumentales. Y así todo. Los espacios interiores son altísimos, y como seguramente sabrás, al menos en el plano teórico, la verticalidad suscita espiritualismo. Todo es grande cuando se es pequeño, y esa grandeza se interioriza. No me cambio por tí por nada del mundo, y si alguna vez me pongo a dos patas, no me dejaré engañar por las apariencias: habrá empezado para mí la decadencia existencial.
—Pues sí. ¿Quieres dar un paseito?
—Grrrrrrrrrr.
—¿Y una galletita? ¿quieres una galletita?
—Bueno, anda.
—Ya sabía yo...

lunes, 11 de agosto de 2008

Cisco. Sustantivo masculino singular.

Así te bautizó Pedro, con mucha propiedad, por lo negro de tu manto aterciopelado y por tu pecho blanco ceniciento. Veamos algo sobre tan certero nombre.

 

Empezamos con la RAE:

cisco.
(De or. inc.; cf. lat. ciccum, cosa insignificante).
1. m. Carbón vegetal menudo.
2. m. coloq. Bullicio, reyerta, alboroto.
hacer cisco.
1. loc. verb. coloq. hacer trizas.

ciscar.
(De cisco).
1. tr. coloq. Ensuciar algo.
2. prnl. Soltarse o evacuarse el vientre.

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Seguimos con unos cuantos sinónimos del SOPENA:

Picón, ¡carbonilla!, herraj, tizo, orujo, piñuelo, carboncillo, morenillo, carbón.

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Ahora le toca al Diccionario de Autoridades:

Carbón mui menúdo, ò resíduo, que queda desta matéria, revuelto con algo de tierra en las carbonéras, donde se encierra. Lat. Pulvis carbonarius. Carbonis analecta.

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Pasamos al "Tesoro" de Covarruvias:

Carbón.La brasa de la carrasca o de otra leña, que después de averse quemado y encendido, le apagan el fuego, y queda con disposición de bolver a arder sin ningún humo y poca llama.

[...] Cuenta que un tal Angeriano, "satisfaciendo a los que le davan la vaya, con que su dama era negra o morena, dize assí: Nigra est, quid tunc? carbones sunt quoque nigri, Sed flamma tacti, ceu rosaa verna rubent".

[...] Carbo vale el carbón encendido y hecho brasa; y assí se dixo carbunco... una piedra preciosa que tomó nombre del carbón encendido, por tener color de fuego y echar de sí llamas y resplandor, que sin otra alguna luz se puede con ella leer de noche una carta y aun dar claridad a un aposento.

[...] Priopus fingen también criarse en la cabeça de un animal, que quando siente le van a caçar echa sobre la frente (a donde la tiene) un ceño con que la cubre.

[...] También significa carbunco una cierta enfermedad de postema de sangre negra, crasa y podrida, que para la superficie de la carne encendida y colorada, y juntamente arde como si fuesse una brasa o carbón encendido. Algunos dizen estar corrompido este vocablo de narbunco, porque esta enfermedad es particular en la provincia de Narbona; pero lo dicho es más cierto.

[...] Entre la gente vulgar ay opinión que los tesoros de los duendes, quando alguno los descubre y manifiesta, se le buelven carbones. Yo imagino aver tenido ocasión de pensar esto la codicia de los que buscan tesoros, por algunas señales que topan debaxo de tierra, porque cavando hallan algunos huecos y topan con algunas tinajas, y a vezes con qual y qual moneda en ella, y muchos carbones; y éste dizen que es el tesoro del duende, siendo la verdad que en aquel lugar se puso algún mojón y término, y para que no se borrasse, aunque la piedra de la supeficie de la tierra se mudase, ponían debaxo, a un estado o a estado y medio, tinajuela o otra vasija llena de carbones, en señal que allí era el término, y sobre él se ponía el mojón o piedra. Y la razón porque metían carbones en aquellos vasos es por la incorruptibilidad suya, que dura millares de años sin corromperse ni alterarse, a causa de ser materia purificada de toda humidad, principio de la corrupción.

[...] Figura de carbón. La que se rascuña con carboncillos para enseñarse los principiantes en el dibuxo.

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Y terminamos con el Etimológico de Corominas:

[...] Primera documentación, en Antonio de Nebrija. "...tiene significado amplio y genérico de ´impureza´ y el significado de ciscar  ´ensuciar con excrementos´, ciscarse, ´aflojarse el vientre por miedo´, ´espantarse´, es frecuente ya en autores de los siglos XVI-XVII.¹

[...] En definitiva, lo más verosímil por ahora, y mientras no se hallen formas medievales portuguesas y castellanas que señalen otra pista, es la idea de Sánchez de las Brozas, referida por Covarrubias, de comparar con el lat. CICCUM  ´cosa insignificante´, por cuyo descendiente, chico,  puede compararse Beira chisca, ´porción pequeñita´,  ´gota´,  Algarbe,  Oporto cisco, "aparas miudas, lixo", portugués chisca, chisco, chisquinho, ´pedazo pequeño´,  gallego chisco.

1.- De aquí viene ciscarse "cortarse, avergonzarse" en Cuba (Pichardo).

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A pesar de todo, un ladrido tuyo tiene su peso... sobre todo ahora que vas aprendiendo a usar diferentes tonos, charrán.

jueves, 7 de agosto de 2008

Antonio, acuérdate de estas diez cosas.

Primera. - Mi vida durará solamente de 10 a 15 años. Cada separación de tí, es para mí muy dolorosa. Piensa en ello antes de dejarme.

Segunda.- No soy tu símbolo económico, tampoco soy tu juguete.Quiero ser tu compañero, tu amigo, tu guardián.

Tercera.- Dame tiempo para entender lo que quieres y lo que esperas de mí.Demuéstrame que confías en mí y no me trates como a un ser sin cerebro.Mi amor por ti será mi recompensa.

Cuarta.- Si estás enfadado no me utilices como el pararrayos de tus sentimientos. Si he hecho algo mal, no dejes que tu enfado conmigo dure eternamente, porque no lo hice con intención de molestarte.

Quinta.- Habla de vez en cuando conmigo. Aunque no comprendo tus palabras completamente, comprendo tu voz cuando se dirige a mí. Recuerda: Tú tienes tu trabajo, tus diversiones... ¡YO SOLO TE TENGO A TI!

Sexta.- Me traten como me traten, nunca olvido.

Séptima.- Antes que tus manos me castiguen, piensa que mis mandíbulas pueden destrozar tus manos, pero tienes que saber que yo NUNCA LO HARÍA.

Octava.- Antes de reñirme diciendo "No sirves para nada", piensa: quizá la comida no era la adecuada, y me sentó mal, quizás me dejaste mucho tiempo al sol, quizá mi corazón ya es muy viejo.

Novena.- Preocúpate de mí y cuídame cuando sea viejo.Recuerda que tú también llegarás a ser viejo.

Décima.- Acompáñame en mi último camino, nunca digas: "no puedo, no puedo ver esto..." tampoco digas: "háganlo cuando yo haya salido de la consulta..." ¡TODO ES MAS FÁCIL CONTIGO!

Firma: Tu perro
Autor: Desconocido
Fuente del artículo: EUCEMA

lunes, 4 de agosto de 2008

Lucero


Mira, antes que tú, en esta casa hubo un perrito que se llamaba Lucero. Era inteligentísimo y vivaz, y seguía mis largas zancadas corriendo con sus patitas cortas como si sólo estuviésemos en el mundo yo y él.
Cuando los muchachos del barrio nos sentábamos en cualquier poyete a la sombra, —tardes de verano—, esperando entre bromas que cediese el calor, sentado también, pendiente del menor de mis gestos se convertía en el centro de la atención por la gracia de su boca, por el chispazo de alegría de sus ojos rasgados.
Dormía en mi buhardilla de adolescente, a los pies de mi camastro, mientras planeaba por encima como un fantasmita de estantería en estantería nuestro mochuelo "Carablanca", que almorzaba caracoles sobre los libros de Pío Baroja y Samuel Beckett, y mientras en la jaula los ratones blancos roían afanosos granos de maíz que agarraban con sus manitas rosadas. En la mesilla de noche flotaban ocluídas en bloques cristalizados las arañas de mi colección entomológica.
He encontrado esta vieja fotografía de aquellos año, sobre las aguas transparentes de la piscina de C.G., en la que estoy intentando hacerle perder la aversión al baño, sin ningún resultado.
Lucero murió, no quiero recordar cómo. Y si pudiera convertir su memoria en un líquido inocuo e inyectarlo en tus venas para que los experimentaras como los experimento yo estaríamos, si cabe, más cerca todavía uno del otro y los dos de él.
Lo enterré bajo un olivo, en un agujero anónimo que al siguiente invierno cubrieron los verdes vinagritos y ahora cubre un bullicioso restaurante de amplios salones y variada gama de apetitosos aromas.
Antes, alguna vez, iba a él por hacer memoria y me tomaba una tónica sentado en un moderno taburete encima de donde reposa Lucero, y era como si sus huesecillos me sostuvieran diez minutos existenciales, pero ahora, contigo aquí... ¿para qué?
Yo tuve otro perro. Tú tuviste, chatillo, otro dueño. Estamos, por así decirlo, compensados.

jueves, 31 de julio de 2008

Cisco, no seas animal. Más delicadeza, grandullón.

lunes, 28 de julio de 2008

¡¡Qué fresquitoo...!!


Con nuestra botella pulverizadora de agua se acabaron los sofocos y se acabó el restringir los paseos a las horas frescas de mañanas y tardes. Ahora podemos disfrutar saliendo a mediodía, para ver como el sol furioso, retorciéndose, se mete en cada rincón buscando a muerte a sus enemigas las sombras y deshaciéndolas con sus enormes cuernos de toro iracundo.
Disfrutamos de los aromas de los campos secos, del crepitar de los pastos cálidos, del brillo de las casas resplandecientes, del cielo abierto tan luminoso que diríase blanco como la nieve, y hasta las sucias aceras de hormigón y los pintarrajeados muros de ladrillo antes infernales nos parecen mundos llenos de interés. En cualquier momento nos detenemos y te rocío con una suave nube la boca entreabierta, los ojos semicerrados y percibo, aunque estás en otra dimensión, como vuelves a la dicha de vivir. Como segundo plato, un par de chorritos próximos y cortos sobre el nacimiento de tus melenudas orejas, y varios consecutivos a lo largo de tu espinazo, hasta el brote del rabillo: ahora sé que vuelves a sentir el latido acompasado de tu corazón, ése que es tu compañero interno.
Y de postre, otra nube esparcida en la cara.Bajo los rayos solares blanqueas, pareces un perro de plata escarchada de luz polvorosa, lleno de una fresca satisfacción que te gotea hasta la punta de la húmeda lengua colgante...
Te sacudes y renovamos nuestro pletórico caminar... hasta que vuelves a pedirme más.

sábado, 26 de julio de 2008

Tranquili tran tran trantreiro


Bueno, hombre. Ya sabes lo que dicen tus amigos de la Red: no te persiguen todos los coheteros de la comarca.

viernes, 25 de julio de 2008

Los cohetes

Chico, chiquillo... ¿porqué te asustan tanto los cohetes?
Te quedas inválido, pegado a mí, y me cortas el paso pidiendo anhelante que te suba en brazos y te lleve a casa.
Los cohetes del día de Santiago, fiesta local en nuestro pueblo. Secos y altos llenan los horizontes con las copias de sus ecos en cada tapia, en cada hondonada, en cada loma. Este Aljarafe de ferias y romerías parece que se ha confabulado, como si te persiguiera, llenando el cielo de explosiones.
Me abrazas el cuello con tus patas y noto como la tensión te endurece cada músculo, como te vuelves animal de madera. Definitivamente el miedo hace presa de tu ignorancia; o todo es esa fina sensibilidad que dicen los expertos tenéis los perros en los oídos.
Yo tampoco soy muy cohetero, Cisco. Aunque te confieso que uno de vez en cuando, subiendo altísimo en el cielo celeste con su característico silbido (que te eriza cada pelo), hasta que su estampido rotundo pregona instantáneamente alegría, vino, baile, me produce una emoción suave, más cristalina cuantos más años cumplo.

Quizá te recuerden tormentas en parajes desolados, cuando de cachorro andabas perdido buscando el calor de tu madre. Truenos que rompían los cielos inhóspitos sobre tu cabeza.

¿Porqué te asustan tanto los cohetes?

domingo, 20 de julio de 2008


Yo me limito a transcribir lo que veo en tu cara limpia, lo que me cuenta tu cuerpo peludo. Estás contento y te sientes orgulloso de tu nuevo amigo Pedro Delgado. Cuando escuchabas hace un momento a Carmen Linares de su mano has querido acceder al teclado para agradecerle la labor esquisita de su blog, la sabia disposición de las imágenes, la pertinencia de las cualificadas citas, el sentido en general de todo su aporte al flamenco que respira sentimiento armonizado con un rigor pergueñado con las categorías de la ciencia.

Por eso vamos a dedicarle a Pedro, nuestro nuevo amigo (mío también, si permites que lo compartamos), tu pose inocente de buen aficionado en el rincón del cante grande, en ese patinillo donde transcurre tu vida que es la mía, Cisco, bonito.

Y desde este memorable día cuenta conmigo para disfrutar de la música que Pedro nos brinda desde su Cáceres y desde su rica experiencia de maestro. Te leeré lo que nos vaya narrando y te subiré en brazos para que admires en la pantallita sus fotos llenas de vida y pasión.


Y ahora, reconociendo su valía con unos sonoros ladridos, despídete de él hasta pronto.

jueves, 17 de julio de 2008

El mundo no estaba preparado


En la gigantesca caja de resonancia que es la Red, Cisco amoroso, tu anticlericalismo canino está teniendo asombrosas repercusiones. He aquí la portada del The Time.

miércoles, 16 de julio de 2008

A Lily, que fue de Reyes


Con tu túnica negra pareces un jesuita antiguo. Y a veces compones el mismo gesto hipócrita que ellos, Cisco, cuando te sorprendo espiando de reojo mis movimientos.

Que los curas tienen derecho a afirmar que existe un Dios Padre compuesto de Tres Personas Distintas es algo que está fuera de toda duda; como fuera de toda duda está el que yo también tengo derecho a afirmar que existe un Cielo de Perros Buenos (que sois todos, porque hablar de perros malos es hablar de hierros de madera).

En este Cielo perruno está desde el 16 de septiembre de 2007 —y estará eternamente— Lily, la perrita de Reyes, disfrutando de la sagrada compañía de Dios Padre Perro, y de todos los ángeles caninos.


Hubo, querido Cisco, un pintor sevillano, no de los de tapia, cal y brochón, sino de los otros, que se llamaba Murillo. Por hacer justicia y en honor a la perrita de Reyes, reinterpreto sus obras. Pongo, en vez de amorcillos, cachorros regordetes que ladran y gritan jugueteando constantemente en los bordes de un rompimiento de gloria sobre Montequinto. En medio del cual, flota ataviada de celestes y blancos Lily, que mira a la humanidad con toda la bondad de sus ojos de animal sin mancha.

Porque vosotros los perros, Cisco, no teneis fealdad de manchas. De moral alba nos hablan vuestras miradas, anhelantes de paseos, de pelotitas, de rascaduras y de huesos de chicle contra el sarro.

Nada más... y nada menos.

Margot

Seguramente tienes en tu memoria su imagen oscura, su piel negra, azulada, marrón oscuro; seguro que tienes grabado su perfume, su alegría reforzada por estar en España, por ver a su hijo, su voz con la que más que hablar cantaba, y sus bellas manos acariciadoras.
Durante los primeros días no soltaba el bolso, abrazada a él, a pesar de mis objeciones:
—¡Ponte cómoda, Margot...! ¡estás en tu casa!
Creo que empezó a quererte desde que le pusiste las manos en su pantalón vaquero azul en el primer encuentro. Le recordabas a su "Duque", que quedó allá en la Isla llorando por su partida.
No nos dejabas hablar, Cisco, saltando de una al otro, ladrando, intentando ser el centro de atención de nuestras largas veladas:
—Mi padre era muy trabajador. Cortador de caña. Había temporadas en las que los mandaban a los cañaverales de Venezuela, y volvían con un buen dinerito. Eran malos tiempos los de Fulgencio Batista, también hijo de cortadores de caña. Llegó papito una vez a casa y mis hermanos estaban sentados en la puerta: ¡Ah! ¿No estais estudiando? y le respondieron: es que no hemos comido. Entonces envió a uno a la tienda cercana por una gran lata de sardinas. Mi madre las hizo con arroz, mientras él decía: los estudiantes tienen que comer bien.
Y Margot se queda en silencio, con la mirada perdida más allá del patio y del limonero, dos ojos de plomo triste y empañado que parecen estar contemplando no Cuba, sino lluvias sonando en selvas antiguas, atardeceres reflejados en anchos ríos, nubes sobrevolando inmensas llanuras. En su entorno, sentada en medio de la habitación, la luz de la tarde forma un aura que no quiero alterar con mi presencia. En estos momentos hasta tú, ignorantón, sabes que pasa algo importante. Nos vamos a la cocina a preparar colacao y así la dejamos sola... porque nos consta que no lo está.

martes, 15 de julio de 2008

Gatoperros, gaterros

Veo con placer que te has hecho amigo inseparable de la gatita negra, la huérfana de Tina, que en paz descanse. Veo que le encanta que le des con tu fresco hocico en la nuca, en el cuello y entre las orejillas. Veo que a veces, en los ratos tranquilos cuando el sol corona de oro la copa del gran limonero y el aire en calma llena la tarde moribunda os echáis los dos en las baldosas del patio, cerca uno de la otra, contemplándoos con agrado, como rumiando gozosos vuestra amistad.
Y de todo ello me alegro. Así estás menos solo cuando tengo que salir a hacer las compras, o a buscar papelotes en los archivos de Sevilla.
Fíjate, Cisco, en sus ojos. Parecen dos monedas de oro con luz propia, como si en su cerebro felino habitase un alma de coraje metálico. Le arden cuando nos mira, pero en el fondo sé que piensa, que está pensando, cosas muy bonitas sobre nosotros dos.
Aunque de vez en cuando te lance a la cara un golpe con su zarpita ligera y minuciosa, acompañando el hiriente gesto con un bufido de hartazgo y desesperación, no cejes en tus juegos, en mimarla y lamerla, en demostrarle a todas horas que la quieres...
¿Será amor lo que os une?
Me gustaría que me diérais unos gaterros. Capaces de ladrar y de escalar paredes. Darían al vecindario el espectáculo desde la azotea.

martes, 22 de abril de 2008

Fragmento

...al borde del redondel blanquecino de la era un perro grande dormita echado junto a unos hinojos medio secos, hundido entre las malvas sobre cuyas amplias hojas las cincindelas extienden sus élitros irisados al calor del sol; el perro, legañoso y sucio, es importunado por las moscas y las garrapatas, que este año atacan con especial crueldad; a la sombra de una gran higuera a cierta distancia de un tosco chozo de techo de palma seca vemos dos bueyes rojizos que recuerdan por su tamaño a los viejos galeones de la carrera de Indias; rumian mansamente resoplando de placer o cortan con bocados parsimoniosos la alta hierba que crece en derredor del frondoso árbol, la piel parcheada con sol y sombra, mientras espantan a orejazos las avispas impertinentes que buscan libar en las brevas más maduras el dulce jugo que fabrica la rica tierra en conjunción con el calor del verano; zumban también abejorros metálicos; como copos de nieve extraviados de tierras extrañas las mariposas de la col revolotean entre los jaramagos del borde de la hijuela...

miércoles, 27 de febrero de 2008

Inconceblible, Cisco. En parte por lo inesperado en aquel lugar, la lujosa urbanización de R., con sus enormes chalés y sus amplias e impolutas calles. Cuando marchábamos los dos por la acera sumidos en nuestros propios pensamientos, casi topamos con una escena de las que se pueden ver una vez en la vida: una culebra casi negra aparecía ovillada en mitad del pavimento; yo la ví primero, y me pareció herida en plena agonía, quizá atropellada por algún automóvil, su cabeza oculta en las volutas que mostraban aquí el oscuro lomo y allá el vientre blancuzco y rosado. Tú, de inmediato con un brinco, saltaste a agitar al ofidio con un empujoncito de hocico, y con rapidez eléctrica el animal se extendió a la vez que una lagartija parda salía de entre su cuerpo y emprendía veloz huída por la base del muro. Al instante comprendí que habíamos estropeado el desayuno del reptil. En efecto, estaba intentando asfixiar a su presa, quizá reducirla a base de mordiscos.
Eres miedoso, Cisco, pero no te lo reprocho en esta ocasión. Si se hubiera tratado de una víbora, te habrías llevado el recuerdo de su veneno. Pero optaste por perseguir a la lagartija, que varios metros más allá desapareció por un agujero de la tapia. Entonces volvimos hacia la serpiente, que en direccion contraria buscaba refugio inútilmente intentando escalar la pared de ladrillo; no te atreviste a acortar distancia a pesar de que ya era un animal indefenso y acosado, y bailaste alrededor moviendo la cola y gimiendo, pero nada más.
Era un reptil de medio metro de largo, casi negro y con dibujos geométricos claros sobre el lomo; tenía la cabeza grande y me recordó otros tiempos, cuando la urbanización era campo de olivos repleto de lagartos, arañas, pájaros, y serpientes por supuesto, y nosotros, los niños del barrio, veníamos a jugar entre ellos.

viernes, 22 de febrero de 2008


Pobrecito. Por la tarde estaba mustio, mientras su hembra intentaba animarlo revoloteando sobre él, acariciandolo con suaves aletazos; a pesar de lo cual continuaba posado en la varita más alta de la jaula, fijos los ojillos semicerrados al frente y ya con un síntoma claro de enfermedad: las plumas enhiestas le hacían parecer una pequeña esfera de la que solo sobresalía el bultito de la cabeza. Los "expertos" camperos dicen de los pájaros que adoptan esta actitud que "están embolados", y aseguran que es el preludio de su muerte.

Me lo temía, y a la mañana siguiente me desperté preparado para lo peor. En efecto, estaba en un rincón, con las alas medio abiertas y reposando sobre su pechuguilla forrada de plumón sedoso. Se que tú también lo sientes, Cisco, porque te brillaban los ojos viéndolo saltar, cantando cuando el sol de la mañana empezaba a calentar el aire, a la espera de que le cambiasemos el agua y le repusieramos el alpiste en los comederos.

sábado, 16 de febrero de 2008


Así te soñaba tu amo, Cisco.
Es la segunda vez que ese perrazo negro te acomete, compañero. Pertenece a un sujeto que no parece tener mucha precaución cuando lo saca a pasear. El primer episodio fue hace un par de meses cuando bajábamos por la calle, de vuelta a casa, y se le escapó del chalé el can aprovechando un descuido, pero esta vez no hay justificación posible: iba suelto por el olivar cuando nos abordó, y he tenido que luchar hasta el agotamiento a base de puntapiés, dirigidos especialmente a la cabezota del animal, que no cejaba en su intención de probar tus carnes con sus colmillos.
Especifico que el hombre es extranjero sin otra intención que expresar el problema que supone comunicarse con alguien en una situación-límite, cuando no comparte contigo idioma y cultura; desde luego sé de muchos "aborígenes" que sacan a pasear sus perros sin atarlos, gentuza incivilizada hay en todo el mundo. El individuo tardó en reaccionar, acaso porque debía salvar una alambrada para acceder al camino donde tenía lugar la lucha, yo a patada limpia, tú hecho un manojo de nervios y el perro cabezón embistiendo con la boca abierta. Cuando intenté alzarte en mis brazos (casi te ahorco) di un inoportuno traspiés y casi caigo en la alambrada frontera. Por fin el extranjero sujetó al can, mientras articulaba un "lo siento, lo siento, no es peligroso" que ni me convenció ni me convence. Se fueron camino abajo mientras el sol acababa de ponerse entre una difusa red de nubes grisáceas, y reparé en que tenía la manga izquierda de mi chaquetón con un gran desgarro, producido por las púas de la valla. Sé donde vive este personaje. Espero que nos rinda cuentas.

domingo, 3 de febrero de 2008

De la noche a la mañana nuestra casa se ha convertido en poco menos que un zoológico: nuestro amigo N nos regaló un hámster gordo, de brillante mirada, que ahora roe algo en la habitación de la "tele", donde hemos instalado su jaula hasta que llegue el calor. Y nuestro amigo A nos ha obsequiado con cinco pájaros cantores, llenos de vida, que ahora dormitan en el antiguo dormitorio al fondo del corral. Contemos también con los gatos, grupo de felinos ahora aumentado con uno de los hijos de Tina, negro como una noche del Sur, como el pelo que te cubre, como el carbón.
Y tú, que comprendes que todos están aquí para hacerte compañía, te muestras inquieto y desasosegado, corriendo al menor ruido hacia las puertas del corral y gimiendo de nerviosismo con una continuidad que, a veces, crispa, Cisco.
Ahora la casa no está tan sola; se siente el pálpito de los seres que la habitan. Mañana, cuando salga el sol dorando más si cabe el enorme limonero cargado de su ácido fruto, cantarán nuestros nuevos hermanos emplumados, el roedor se embolará para pasar dormitando el día, y los gatos seguirán buscando aventuras por tejados y azoteas después de soñar toda la noche, igual que tú, con sus nuevos compañeros.

miércoles, 16 de enero de 2008

Hoy he visto una rata pasmosamente tranquila, en el muelle de la Sal, querido perro; te hubieses vuelto loco al verla.
Era joven, tan bien alimentada que parecía una hembra preñada, su pelaje castaño con unos ojillos brillantes de malicia y tan largos como finos bigotes. Cuando pasé al lado por el carril-bici, en cuyo centro se afanaba royendo no se qué, emprendió una carrerita como quien desea que lo sigan, y se introdujo en un husillo de hierro próximo, aunque no llegando a desaparecer por una de las ranuras, sino que dejó medio cuerpo fuera, volviendo a salir inmediatamente al exterior. Yo había frenado y con un pie en el suelo esperaba observando las evoluciones del roedor, sospechando que padecía alguna dolencia a juzgar por su conducta, pero en los cinco minutos que estuve allí, no le noté nada extraño, excepto el llamativo exceso de confianza de que hacía gala en una zona bastante transitada y a una hora, media mañana, plena de luz y ruido.
Aquí mismo, en este muelle hoy adoquinado donde los estudiantes toman el sol con el fondo gris de los arcos del puente de Triana, desembarcaban en el siglo XVI congéneres suyos llegados de todos los confines del mundo conocido, después de interminables travesías, bamboleadas en las oscuras bodegas por el oleaje de las tempestades y semiaxfisiadas por la atmósfera hirviente de los mares en calma.
Y me pregunto, querido Cisco, si nuestra ratita será una descendiente directa de aquellas audaces marineras, y si entre sus resortes genéticos guarda toda la rica historia de un remoto continente.