jueves, 5 de abril de 2007


Estas cuatro gatas son tus amigas, Cisco; están deseando que tomes el sol con ellas, y te dejarían muy gustosas el mejor lado en el cojín. Por ello no debes acosarlas a ladridos, ni perseguirlas desaforadamente escaleras arriba hasta la azotea, ni quitarles su comida, ni impedirles beber agua del cubo comunal.

Déjalas que entren en la casa, y que descansen sobre las sillas; comparte con ellas tus juguetes: el lagarto, la muñeca, el tigre de peluche, el sonajero, las pelotitas, y veras como te lo agradecen.

No las irrites porque si te enganchan con los rápidos zarpazos que tu conducta hacia ellas propicia, no serás en el futuro mas que un siniestro perro tuerto, rencoroso y escarmentado.